Meter las galletas en la nevera. Que te pase por segundo día consecutivo (y no, no son de chocolate). Acabar viendo una extraña coherencia en ello. Hacerlo el tercer día por convicción.
miércoles 6 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 increparon:
Publicar un comentario en la entrada